Resulta que Crossfire no es la primera vez que alguien convierte esa franquicia en un juego de un jugador. Remedy, sí, los de Max Payne y Alan Wake, ya se encargaron de hacer exactamente eso hace años, y el resultado fue lo suficientemente discreto como para que la mayoría de la gente lo haya borrado de su memoria colectiva. No es que fuera malo en todos los sentidos, pero tampoco era el tipo de experiencia que te hace gritar desde el tejado.
Lo que me parece interesante del asunto no es la nostalgia, sino lo que dice sobre cómo se reciclan las licencias en el mundo de los shooters. Cuando una IP tiene tracción masiva en mercados como el asiático, tarde o temprano alguien quiere exprimirla con una campaña para occidentales. El problema es que esas campañas suelen llegar sin el alma que tiene un shooter construido desde cero con esa intención. Si quieres un singleplayer con identidad propia en este género, algo como The Last One demuestra que todavía se puede construir una experiencia de un jugador que no se sienta como un tutorial glorificado o un experimento de marketing. La diferencia está en si el estudio tiene algo que contar o solo una licencia que vender.
El nuevo Crossfire tendrá que pelear contra esa percepción desde el primer minuto. Y con Remedy como referencia involuntaria en el historial de la franquicia, el listón histórico tampoco es exactamente intimidante.
Compare prices for games in this article
Live prices from verified key stores — find the cheapest before you buy.

Fred
Shooters — FPS, tactical, battle royale, competitive multiplayer

